El staccato está indicado para notas cortas e impactadas, tocadas a la cuerda y separadas por pausas.
Los staccatos son o bien individuales – los llamamos también martelé -:

o en secuencias, es decir, staccatos uno detrás del otro en fila:

en la literatura especializada se la conoce también bajo el término “martelé-staccato” o “staccato virtuoso”.
El martelé (que significa “golpeando con el martillo”) y el staccato en serie son golpes de arco impactados; empiezan siempre de manera seca, acentuada y debilitándose después en cada tono. Se caracterizan pues, por un constante cambio de presión sobre el arco.
Conseguiremos un inicio seco de cada golpe de arco solamente anticipando (creando de antemano) presión del arco sobre la cuerda.
Esta presión se agotará justo al principio del golpe de arco. La presión sobre la vara tiene que ser proporcional; si apretamos en exceso surgirán chirridos ahogados y si no apretamos lo suficiente el golpe de arco volverá hacia atrás.
Un tono individualizado de staccato podríamos indicarlo fácilmente así

(las flechas indican la presión sobre la vara).
En la pausa entre notas individuales no se puede dejar el arco tan relajado como cuando el tono se acaba. Por eso, al principio de la pausa volvemos a apretar la vara contra para acallar al arco “bajo presión”.
Las notas en staccato empiezan bajo presión del arco, transcurren con una relajación de la presión y terminan con una nueva presión en la pausa.
El martelé se toca habitualmente en [2/2], es decir, la mitad superior del arco y con un movimiento directo del antebrazo.
La presión necesaria la provocaremos rotando el antebrazo hacia la vara e inclinando el dedo índice hacia la vara del arco.
Si tocamos con todas las crines con el arco vertical, impediremos que la vara acabe tocando directamente la cuerda y además guiaremos la presión del índice de la manera más ventajosa (empuja desde arriba, no desde el lado).
El martelé en la punta se toca con el arco vertical.
Si debemos tocar una serie de golpes martelé en la punta, desplazaremos el índice de forma que toque la vara con la tercera articulación del dedo (imagen 27).

De este modo alinearemos la muñeca y facilitaremos la transferencia de fuerza procedente de la rotación del antebrazo y de la presión del índice sobre la vara.
Facilitaremos el martelé si inclinamos el índice hacia la vara del arco.
La presión sobre el arco la podemos controlar con la vista, en función de cuánto se dobla el arco. Veremos que el centro de la vara, mientras dura la presión, se encuentra cerca de las crines. Veremos también que la presión se moderará solo con el paso del arco (movimiento) y será cuando la vara se aleje de las crines.
El centro de la vara transcurrirá con respecto al sentido de las crines mediante el movimiento caracterizado en la imagen 28.

Los cambios de presión sobre la vara se observan sobre el centro de la misma cuya distancia respecto de las cuerdas cambia.
El martelé lo estudiamos al principio en cuerdas al aire (libres). Tomamos conciencia de los cambios de presión (indicados con flechas) y los “ritmizamos” (ver ejemplo 37). Si cambiamos de cuerda, llevamos a cabo este cambio de manera imperceptible en la tercera corchea.

Los staccatos simples los estudiamos “ritmizando” la presión sobre la vara.
Cuando controlemos este ejercicio de manera segura sobre cuerdas libres, podemos aplicarlo a algún estudio con salto de cuerdas (por ejemplo Mazas op.36, I, n.11 o Kreutzer n.7)
Si lo repasamos usando el sistema lento descrito en el ejemplo 37 usando algún estudio cada día entrenaremos de manera remarcable nuestro brazo derecho: le enseñamos a cambiar la tensión y lo fortalecemos.
Al cansar la mano corresponde descansar incluso en medio del estudio.
Para fines meramente de estudio merece la pena recomendar fervientemente también el martelé con todo el arco, llamado también grand martelé. Y eso en un tiempo ternario como el propuesto en el ejemplo 37 .
- Para que el arco en la mitad no se descontrole lo aligeraremos en su parte central y levantaremos el codo a la par. Reduciremos así la presión inicial y al mismo tiempo frenaremos la capacidad de rebote del arco.
El grand martelé es un golpe de arco energético; el rebote del golpe al hacer arco abajo lo eliminaremos levantando el codo al tocar en medio del arco.
Un grand martelé bien ejecutado en tempo lento tiene muchos buenos efectos: corrige el sentido del arco paralelo al puente, induce a cambios de presión en la ejecución sobre la misma cuerda, despereza el cuerpo, irriga sanguíneamente el brazo derecho y con ello lo fortalece.
El grand martelé debiera ser “el pan nuestro de cada día” de aquellos violinistas cuya ejecución adolece de miedo, que tocan “contraídos”.
Un ejercicio no menos efectivo es el martelé en el talón con una longitud de 1 centímetro en un tempo libre (MM=60). Las notas cortas deben sonar naturales, no bruscas, igual de fuertes arco abajo al talón que arco arriba a la punta, sin chirridos disruptores en las pausas; el accento inicial no debe ser grande.
Puede aplicarse aquí una leve coordinación del movimiento entre los dedos y la mano, que se derivará de la sujeción relajada del arco.
Si tocamos un estudio con notas igualmente largas de este modo o una parte de una pieza, no podremos dejar pasar que manejamos el arco mejor y que tenemos un brazo derecho más “ligero”.
Es, sin embargo, un ejercicio muy cansado, por ello, descansamos por fragmentos.
El martelé al talón en tempo libre, tocado hasta un leve cansancio, “aligera” y predispone bien a la mano derecha.
Staccato en serie
Este staccato en tempo libre no se diferencia en su manera de ejecución del staccato individual (martelé).
En una serie rápida de notas en staccato ya no hay tiempo de relajar conscientemente la relajación sobre la vara, por ello es necesario confiar en la mecánica del movimiento, conseguido por medio del estudio del staccato lento.
El staccato en serie arco arriba puede ejecutarse de muchas maneras; lo más habitual suele ser una dosificación en combinación no equitativa de tres tipos: 1. staccato de dedos, 2. staccato de muñeca y 3.Staccato de “codo” (antebrazo).
Podemos tocar el staccato en serie arco arriba de varias maneras: moviendo los dedos, la muñeca o el antebrazo y también de manera combinada.
Staccato de dedos:
Es una sucesión de golpes en martelé, tocados en el mismo sentido del arco y extraída sobretodo mediante movimientos “sub-deslizantes” de los dedos al tocar con un movimiento lento e ininterrumpido del antebrazo en alineamiento con la muñeca y la mano.
Para el staccato dees necesaria una presión continua del índice, interrumpida solo en fracciones de segundo. Esta presión la conseguiremos si apretamos el arco con la segunda articulación del dedo índice y/o la tercera falange (imagen 27).
La presión no la crea el índice en solitario, sino que la mano inclinada hacia delante junto con el antebrazo rotado hacia dentro conjuntamente ayudan.
El staccato en serie lo tocamos con movimientos secos de los dedos provenientes de las articulaciones de los nudillos, con el codo más alto y bajo presión constante de un dedo índice inclinado.
Vamos a describir despacio, dividido en dos fases, el movimiento de la mano al realizar staccato en mitad del arco en sentido de arco arriba V:
La primera fase del movimiento desmenuzado de staccato es aquella es la que facilita la pausa entre dos golpes de arco. Colocaremos el arco normalmente sobre la cuerda, apretaremos la vara y llevamos los nudillos de manera imperceptible y hasta donde sea posible, hacia delante por encima de un arco presionado e inmóvil, hasta que los dedos se alineen con la mano.
La segunda fase es el desplazamiento del arco por la cuerda. La realizamos sacando hacia fuera los dedos que previamente se encontraban en posición vertical y de esa forma en cierto forma sub-deslizamos el arco. Al realizar esto, los dedos se doblan de forma que la tercera articulación del dedo índice se alinea con la mano y la muñeca.
Ambas fases – dado que en ellas los dedos con el arco se estiran y arrastran tras de sí – nos recuerdan el tipo de movimiento de los ciempiés. (29a 29b).

Estudiamos los movimientos de los dedos en las series de staccatos arco arriba V al principio en dos fases: 1. movimiento imperceptible de la mano (con movimientos como el “ciempiés”) y 2. con un movimiento deslizante producido solamente con los dedos.
Con este protocolo lento, estudiamos el ejemplo n.38 al principio en el medio del arco, después también en la mitad superior del arco.

Al igual que con el martelé, podemos aquí controlar la función de presión del índice con la mirada, viendo como el arco se “arquea”. Cada nota con sonido se parece a la sílaba aguda “pa” o “ta”, en ningún caso a sílabas blandas como “ma” o “na”; cada golpe de arco tiene, pues, que empezar de manera fuerte y terminado con presión, de forma que el arco no retroceda.
En resumen: la presión sobre la vara al desplazar el arco debe ser liberado solo un poco. Aquí se encuentra el secreto del por qué tan a menudo no sale bien el staccato en serie.
El éxito del staccato de dedos en serie depende de una presión suficiente y constante sobre la vara del arco y depende de la flexibilidad de los movimientos deslizantes de los dedos.
Alcanzamos un staccato en serie más rápido incrementando gradualmente el número de notas en staccato (ejemplo 39).

En un tempo rápido se unifican el paso del arco fusionando los movimientos de la mano y de los dedos situados debajo, dedos que realizan desplazamientos en forma de pequeños tirones.
Estudiamos nuevamente en mitad del arco y luego en la parte superior del arco a la vez que combinamos esto con cambios de cuerdas.
El staccato en serie empezamos estudiándolo en medio del arco, incrementando gradualmente el número de notas en staccato.
Para asegurar la presión sobre la vara, estudiamos el staccato en serie en la parte superior del arco también levantando el meñique y el anular (ver imagen 30 más adelante); si levantamos también el codo (tocamos la vara con la tercera articulación del dedo índice), llevaremos la mano a una posición inclinada, de la que los dedos se puedan mover más directamente, con menos esfuerzo y por ello con movimientos más fáciles.
Al hacer staccato en serie ayudamos a la mayor inclinación del índice hacia la vara levantando el meñique, el anular y el codo (para el estudio).
Si no inclinásemos el índice hacia la vara del arco, podríamos cambiar la presión solamente incidiendo verticalmente de todos los dedos sobre el arco. Aun así conseguiríamos – aunque con mayor dificultad – un staccato en serie; sería, sin embargo, menos compacto, parecido al staccato en serie defectuoso producido por movimientos muy secos rápidos ejecutados por un antebrazo rotado.
Al hacer staccatos en serie rápidos es imprescindible acortar y menguar los arcos. Algunos violinistas consiguen tocar hasta 100 notas en staccato en un solo golpe de arco; para cada tono individual no usan, pues, ni un centímetro de arco.
Cuanto más rápido deba ser el staccato en serie, más cortos serán los golpes de arco que empleemos.
El staccato de dedos es, de los tres tipos de staccato en serie, el más natural. Pero a veces incluso con un estudio dedicado no se consigue superar una cierta barrera de velocidad, por lo que no nos queda otra opción que usar otro tipo de staccato.

El staccato de muñeca en su forma pura es empleado muy raramente. Como se puede apreciar en la imagen 31, hay que sujetar el arco y colocar el brazo de forma anormal. La muñeca está constantemente combada y el codo pegado al cuerpo. Los dedos que sujetan el arco apuntan bien sea verticalmente respecto de la vara o se inclinan hacia el lado contrario, hacia el lado derecho del arco donde está el botón. El pulgar está estirado.
En esta postura deformada de la mano desplazamos el arco de forma que en el movimiento de derecha a izquierda moveremos siempre la mano desde la muñeca en concordancia con un movimiento gradual y regular del antebrazo.
La presión necesaria la genera el índice. Debido a que sin embargo la mayoría de la presión viene en vano desde una dirección lateral, en vez de desde arriba hacia las cuerdas, este tipo de staccato es notablemente más débil que el staccato de dedos, pero resulta más rápido.
El staccato en serie de muñeca en arco arriba V se toca con movimiento “secos” de toda la mano como si estuviese colgando de la muñeca.
El staccato de muñeca lo estudiamos parecido al staccato de dedos.
El staccato “de codo” llamado también a veces “staccato virtuoso”, surge de pequeños movimientos espásmicos llevados a cabo por la parte del brazo comprendida entre el codo y los dedos.
Todo el brazo debe encontrarse en un estado de tensión moderadamente contraído, tensión que no debe manifestarse en una excesiva presión del arco sobre la cuerda.
El staccato en serie “de codo” se toca con un movimiento espásmico, seco y regular.
La desventaja de este staccato es que su velocidad y tempo se puede controlar solo levemente. Debe ser usado únicamente en los pasajes de las piezas en las que su velocidad coincida con la velocidad de este staccato.
En su forma pura, es decir, sin cooperación ligera por parte de la mano o de los dedos, este staccato aparece en raras ocasiones.
No todo el mundo puede aprender a ejecutar el staccato virtuoso; lo dominan solo las personas con disposiciones fisiológicas peculiares, y por lo general sin educación sistemática, al cabo de unos pocos intentos, en los cuales la tensión nerviosa y muscular de todo el brazo sube en exceso.
El staccato “de codo” no lo estudiamos sistemáticamente; depende demasiado de disposiciones innatas.
El staccato ” de codo” lo utilizamos también para series con arcos hacia abajo. El movimiento espásmico del antebrazo se produce mejor si levantamos la mano y descendemos la muñeca (imagen 32).

El staccato en serie arco abajo lo incluiremos en las piezas de forma que pueda ser ejecutado únicamente en la parte superior del arco; con ello evitaremos el cambio en la sujeción del arco y la doblez de la muñeca en los cambios de la mitad inferior a la mitad superior del arco.
El staccato en sentido arco abajo sale mejor en mitad superior del arco con el método “de codo”, con el arco inclinado o invertido y con la muñeca baja.
Las series de staccatos, ya sean arco abajo o arco arriba, las estudiamos también en grupos de dos, tres, cuatro y varias notas en un mismo sentido (ejemplo 40); volvemos al punto de partida del arco con un simple tono largo con calderón encima.

Para obtener mayor velocidad en cada uno de los grupos, nos ayudamos acentuando las últimas notas de cada grupito cada vez de alguna forma diferente (ejemplo 41). En la pausa mantenemos el arco bajo tensión.

Aprendemos a hacer staccatos en serie más rápidos, estudiando grupitos de notas marcadas y acentuadas en las últimas notas de cada grupito.
Al final, cambiamos el orden de las cuerdas (ejemplo 42). Aquí es necesario prestar atención para que los movimientos plegados del arco sean lo más bajos posible, eventualmente, estudiamos los cambios de cuerda primero en forma de dobles cuerdas (ejemplo 43).

En el capítulo dedicado al staccato le pertenece quizás también el golpe de Viotti, que es una combinación de staccato y detaché (ejemplo 44).

El golpe de Viotti, puede ser tocado en cualquiera parte del arco y con arcos de longitud diversa. Al estudiar en la mitad superior del arco [1/2] en cuerdas libres puede procederse así (ejemplo 45):

El golpe de arco de Viotti lo estudiamos en una pulsación regular. El cambio de golpe se sigue siempre tras la nota larga acentuada.
